PORTFOLIO ELECTRÓNICO: DESARROLLO DE COMPETENCIAS
PROFESIONALES EN LA RED.
El portfolio electrónico que se plantea es de carácter
individual y está sostenido por un mecanismo de apoyo por parte del profesor mediante
el que aporta retroalimentación continuada a los estudiantes, lo que les
facilita el ajuste de sus actuaciones a las competencias profesionales
planteadas. el portfolio es un
instrumento que tiene como objetivo común la selección de muestras de trabajo o
evidencias de consecución de objetivos personales o profesionales que,
ordenados y presentados de un determinado modo, cumplen la función de potenciar
la reflexión sobre cada una de las prácticas (educativas, profesionales o
civiles) (Barberà, 2005).
Entendemos el portfolio como un sistema de evaluación integrado
en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Consiste en una selección de
evidencias/muestras (que forman un dossier o una carpeta) que tiene que recoger
y aportar el estudiante a lo largo de un período de tiempo determinado y que responde
a un objetivo concreto. Estas evidencias (certificados acreditativos,
fragmentos de películas, entrevistas, actividades académicas, apuntes, trabajos
de asignaturas, entre otras) permiten al alumno demostrar que está aprendiendo,
a la vez que posibilitan al profesor un seguimiento del progreso de este
aprendizaje.
Entendemos el portfolio como un sistema de evaluación integrado
en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Consiste en una selección de
evidencias/muestras (que forman un dossier o una carpeta) que tiene que recoger
y aportar el estudiante a lo largo de un período de tiempo determinado y que
responde a un objetivo concreto. Estas evidencias (certificados acreditativos,
fragmentos de películas, entrevistas, actividades académicas, apuntes, trabajos
de asignaturas, entre otras) permiten al alumno demostrar que está aprendiendo,
a la vez que posibilitan al profesor un seguimiento del progreso de este
aprendizaje.
Desde la perspectiva del estudiante, la elaboración de un
portfolio académico le permitirá aprender a planificarse y a auto gestionarse a partir de las orientaciones del docente, a
ser más autónomo en el proceso de aprendizaje y a promover la toma de
decisiones durante la actividad educativa; en definitiva, le permitirá y le facilitará
la regulación de su propio proceso de aprendizaje.
En general, podemos considerar que la estructura común de un
portfolio electrónico formativo está caracterizada por tres fases complementarias
y no necesariamente sucesivas: una primera, que es la presentación y el índice
de portfolio electrónico; la segunda, que engloba la recogida, selección,
reflexión y publicación de diferentes tipos de evidencias que ponen de
manifiesto el aprendizaje del estudiante, y la tercera dimensión, no menos
importante, es la de valoración general del portfolio electrónico. Todas las
fases tienen que ir acompañadas de un seguimiento y un apoyo del docente, quien
orientará al estudiante en la elaboración de su portfolio electrónico.
Según Bartonet al.(1993), las evidencias o contribuciones de
los estudiantes para el portfolio electrónico pueden ser de diferente
tipología: a) artefactos, son evidencias que provienen de trabajos, títulos,
certificados de la trayectoria personal y académica previa del estudiante; b)
reproducciones, son evidencias que pueden recogerse del día a día fuera del
contexto académico formal (por ejemplo: ejercicios que se hayan hecho en otro
curso, actividades que se hayan planificado en otro contexto,...); c)
producciones, son evidencias que se han elaborado específicamente para el
portfolio electrónico y que, por lo tanto, están relacionadas con las
actividades de enseñanza y aprendizaje, y d) avaladoras, son aquellas evidencias
que se aportan mediante una tercera persona, como un director de una institución,
que certifica que el estudiante ha desarrollado las competencias propuestas .Como
apuntábamos con anterioridad, la tercera fase dela estructura de un portfolio electrónico
es la valoración.
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